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Respira, serás padre o madre toda la vida, enséñale las cosas importantes, las de verdad.

A saltar en los charcos, a observar a los insectos, a dar besos de pajarito y abrazos de osos. No olvides esos abrazos y no se los niegues nunca, puede que dentro de unos años esos abrazos que añoras sean los que algún día no diste.

Dile cuanto lo quieres cada vez que lo pienses, déjalo llorar, llora con él, las paredes se pueden volver a pintar, los objetos se rompen y se reemplazan continuamente, los gritos de mamá y papá duelen toda la vida, puedes lavar los platos más tarde, mientras tu limpias el crece.

El no necesita tantos juguetes, trabaja menos y quiere más y sobre todo….

Respira, serás madre toda la vida.

El solo niño una vez.

 

Los celos de hermanos

Es fácil hablar de celos, todos en algún momento los hemos sentido, de niños y en ocasiones de adultos, ¿qué sucede cuando es nuestro hijo el que los experimenta?    Y todo    porque ha llegado un nuevo miembro de la familia a casa, alguien que seguramente desde su percepción le quitará toda la atención de sus padres a la cual él estaba acostumbrado.

Es importante mencionar que de nosotros como padres depende la reacción de nuestro hijo ante esta nueva y nada agradable experiencia. (según él), ¿Por qué digo que de nosotros depende el cómo tome nuestro hijo la llegada de su hermanito?, en realidad es sencillo, pongámonos por unos minutos en su lugar mostrando empatía, el está  acostumbrado a toda la atención,  de sus padres, de los tíos, de los abuelos, un pequeño que si no tiene más de 5 años seguirá en la etapa egocéntrica, de pronto un buen día le dan la “sorpresa”  que tendrá un hermanito (a los que les va mejor les avisan), la mayoría de las veces  ni nosotros como padres ni ellos como hijos,  estamos preparados para este cambio, por lo que es importante ayudar a nuestro pequeño a entender lo que sucederá, aun cuando los niños no tienen noción del tiempo, podemos brindarles seguridad con la anticipación de cuando nacerá el nuevo miembro, lo podemos hacer  con un calendario, no es necesario ponerlo mucho tiempo antes, es mejor cuando se empiece a notar  la barriga de la mamá , una idea es poner la fecha de nacimiento aproximada e ir marcando los días con tu pequeño, es importante que desde el inicio se le informe al hijo lo que sucederá, cada padre y madre pueden elegir la forma pero entre más natural lo hagamos mucho mejor será el resultado, “tendrás un hermanito o hermanita”, “mamá tiene un bebé en la barriga” además ir respondiendo las preguntas que vaya haciendo nuestro hijo,  cuando sea posible permitirle que participe en la selección de cosas para su nuevo  hermanito, dejar que toque la panza de la mamá, permitirle jugar cerca a la panza, en fin hacer todo por prepararlo a la llegada del nuevo miembro.

Una vez que el momento llegue es importante hablar con él, anticiparle mencionando que mamá irá unos días al hospital para que nazca el bebé, tener presente el planear  desde antes que el hermano recién nacido traerá una sorpresa para el  hermano mayor, cualquier detalle siempre será bueno para él, algo que disfrute.

Es importante mencionar, que para nuestro hijo en realidad no habrá grandes cambios al principio en casa, ya que el nuevo bebé lo único que necesita de inicio es ser alimentado, cambiado y dormir, por lo que cuando el pequeño descubra que es solo en un par de días, pasará parte de la angustia y poco a poco  volverá el nuestro hijo  a la normalidad, lo cual es maravilloso.

Antes  de concluir me gustaría  dejar muy claro que no nos confiemos a esta aparente calma, ya que no es duradera,  esta calma durará aproximadamente entre 5 o 6 meses solamente, , una vez que el nuevo bebé inicie a hacer todas las cosas graciosas que empiezan a realizar, es dónde en realidad debemos de poner toda la atención del mundo, observar lo que él también hace, no desplazarlo, festejarle igual que al otro sus logros, aquí probablemente suceda que venga un ligero retraso de nuestro hijo mayor, ya que el descubre que todos los festejos y atención son para las monerías que hace el hermano bebé por lo que el querrá ser nuevamente uno,  probablemente si ya tenía control de esfínteres dé un paso hacia atrás, si tiene un buen lenguaje inicie hablando como bebé, etc.

Es importante hacerle ver las conveniencias de ser un hermano grande, por ejemplo, invitarle un helado y mencionarle “Claro que tú por ser un niño grande puedes comer helado, tu hermano que es pequeño todavía no” llevarlo a algún lugar y decirle eso nuevamente, que el descubra que es divertido ser grande también (aun cuando muchas veces sigue siendo un bebé)

Por último les dejo uno de los mejores consejos para tener siempre en cuenta, jamás bajo ninguna circunstancia los comparen, no hay mejores o peores, solo son dos hijos con diferentes características y personalidad, no le pidan al mayor que sea el ejemplo del menor, si ponemos atención en estos detalles les aseguro que ayudará a los hermanos a respetarse y a amarse por ser hermanos.

Grace González

 

 

 

 

¿POR QUÉ TUS HIJOS HACEN LO QUE HACEN?

Una madre levantó la mano y preguntó:

– ¿Qué hago si mi hijo está encima de la mesa y no quiere bajar?

– Dígale que baje, – le dije yo.

– Ya se lo digo, pero no me hace caso y no baja- respondió la madre con voz de derrotada.

– ¿Cuántos años tiene el niño?– le pregunté.

– Tres años – afirmó ella.

Situaciones semejantes a ésta se presentan frecuentemente cuando tengo ocasión de comunicar con grupos de padres.

Muchos conflictos se están viviendo porque los padres de familia se muestran temerosos o flojos para ejercer su autoridad. Y esos hijos van creciendo y el problema junto con ellos, ya que a esos padres les cuesta trabajo tomar la decisión de poner límites y ejercer su autoridad de forma correcta.

¿Por qué tus hijos hacen lo que hacen?

1.- PORQUE TÚ LOS DEJAS.

Hacen lo que hacen porque tú se los permites. Los hijos se convierten en lo que son, porque sus padres lo permiten, así de sencillo. Si tu hijo está haciendo un desastre de su vida, esta respuesta no te va a gustar, tú vendrás a mí y me darás un millón de excusas, le vas a echar la culpa a la música que escucha, a las películas que ve, a los libros que lee (si es que lee), a la violencia que transmite la televisión, al sistema educativo, o a la presión que ejerce la sociedad o a sus amigos, así es que haz a un lado la indignación y piensa en esta verdad: tus hijos son producto de tu paternidad o lo que es lo mismo, de tu manera de educarlo.

2.- NO HAY CONSECUENCIAS DEL MAL COMPORTAMIENTO.

Los padres dejan hacer a sus hijos lo que quieran, con muy poca información de lo que es aceptable y lo que no lo es. Si ellos hacen algo mal, no hay consecuencias por el inaceptable comportamiento.

Algunas veces decimos: “si haces esto te va a pasar aquello”, y “si no haces aquello te va a pasar esto”, después ellos no hacen lo que tienen que hacer y no pasa nada, no cumplimos la promesa de las consecuencias advertidas. ¿Sabes en qué se convierte un padre que no cumple con las consecuencias advertidas? En un MENTIROSO; y eso justamente aprenden nuestros hijos, a mentir, y a prometer sin cumplir, al fin que no pasa nada.

3.- TÚ LES DICES A TUS HIJOS QUE SON ESPECIALES.

Quizás no vas a estar de acuerdo conmigo en esto, créeme que a mí también me resultó difícil entenderlo y aceptarlo, pero es una realidad. Si tú eres de los que actualmente cree que su pequeño ángel es especial, lamento decirte que no lo es; si tú les dices a tus hijos constantemente que son especiales, los perjudicas más que ayudarlos.

Tu hijo es especial para ti y solo para ti, no lo es para nadie más. Tu hijo nació con todo tu amor y verlo crecer es toda una maravilla, sin embargo cuando crece y cruza tu puerta para ir a la escuela, él, solo es un niño más en la lista de la escuela, y no hay nada de especial acerca de él.

En el mundo real, tu hija no es una princesa, ni tu hijo un príncipe, sólo es un niño más. Los hijos deben entender y aprender a crecer sabiendo que al instante que dejen tus amorosos brazos y entren al mundo real, nadie los amará por la única razón de que ellos existen, como lo haces tú.

4.- TÚ HACES QUE TUS HIJOS SEAN LA COSA MÁS IMPORTANTE EN TU VIDA.

Ellos no lo son. Yo sé que tú piensas que lo son pero no es así; cuando tú dejas pensar a tus hijos que son la persona más importante en tu vida, ellos aprenden a manipularte y tú terminarás haciendo lo que ellos digan.

Tus hijos son importantes, no me mal entiendas, tus hijos deben ser amados incondicionalmente; pero los padres que ponen por encima de todo, la felicidad de sus hijos y sacrifican su propia vida y algunas veces su matrimonio también, entonces cuando acabe la labor como padre, tus hijos crecerán y te dejarán, e irán en busca de su propia felicidad y tú te quedarás únicamente con tu esposo (a), en el mejor de los casos.

Si todo tu tiempo y energía lo gastas únicamente en tus hijos, cuando ellos se vayan tú no tendrás la certeza de que tu compañero(a) estará contigo; esa es una de las razones porque hay divorcios luego de que los hijos se van, pues la única cosa en común que tenían eran los hijos, y nunca trataron de alimentar el amor marital como lazo de unión.

Esto mismo pasa con las madres y padres solteros, ellos gastan todo su tiempo y energía en sus hijos, sacrifican su propia vida, pensando que lo mejor es servirlos y poner su vida “en espera” mientras los ayudan a madurar, pero después los hijos se van y ellos se quedan solos sin compañero(a) con quien envejecer juntos, por lo general terminan tratando y viendo a su hijo de 50 como si fuera de 4 años.

5.- FALLAMOS AL ENSEÑARLES LA DIFERENCIA ENTRE DERECHOS Y PRIVILEGIOS.

Los hijos tienen entre otros los siguientes derechos: a la vida, a jugar, a la libertad de opinar, a una familia, a la protección contra el trato negligente, a la alimentación, a ser amados, a recibir educación, etc. Los privilegios son concesiones ganadas por una acción determinada; a nuestros hijos les compramos cosas, por ejemplo: lo más actual en videojuegos, o ropa o zapatos de marca, o una mascota, e incluso los llevamos al cine o a vacacionar, les compramos celulares, etc, etc. y todo gratis, a cambio de nada. Hoy te digo que aunque te sobre el dinero para complacer a tu hijo, tienes que enseñarle a ganárselo; él tiene que saber que las cosas que le gustan, cuestan y hay que pagar un precio por ellas. Incluso estas cosas te ayudarán en la negociación de actitudes y comportamientos.

6.- TRABAJAS EN EL AUTOESTIMA DE TU HIJO.

La palabra autoestima es una palabra compuesta. Auto: uno mismo, y estima: amor, o sea, amarse a uno mismo. Tú no le puedes proporcionar una valoración positiva de él mismo, porque confundimos el animarlos y apoyarlos con aumentar su autoestima y cambiamos la regla de “si tiene alta autoestima tendrá éxito en todo”, pero en realidad es al revés “si tiene éxito en todo, aumentará su autoestima”. Así que si quieres que tengan autoestima alta, enséñale a alcanzar sus éxitos. A que luche por ellos, porque todo cuesta esfuerzo, dedicación y perseverancia.

Espero que estos comentarios te ayuden a entender el por qué a veces le pedimos peras al olmo, si en realidad cosechamos lo que sembramos.

Fuente: Padres Al Rescate De Los Valores