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Tu hija va a expresar sus sentimientos si es que se siente escuchada por ti, va a buscar mejorar día a día si tiene la oportunidad de ver  ese ejemplo de ti, va a caminar viviendo la vida plenamente si le contagias esas ganas de vivir.

Querido papá, tu hija valora ante todo tu opinión (aunque no lo exprese o no lo transmita). Es por eso esencial que tu opinión venga siempre con palabras que den vida y no críticas que destruyan o la hagan sentir menos . Que sea con autoridad y sinceridad pero con tu amor incondicional siempre a la vista, demostrando que tu mayor deseo es su felicidad y crecimiento.

Querido papá, tu presencia desde el instante en que nace tu hija es fundamental, tal vez no eres quien le das el alimento esencial a su cuerpo en los primeros meses, pero sí eres quien puede darle ese alimento al alma que solo puede brindar tu caricia, tu presencia y tu voz grave que dan seguridad y tranquilidad.

Querido papá, muchas veces tu practicidad y tu simpleza masculina puede salvar a tu hija de ahogarse en un vaso de agua de emociones, sentimientos y confusiones. Es sumamente necesario que compartas tu visión simple de las cosas y tu habilidad de darle a cada cosa la importancia que le corresponde.

Querido papá, si bien tu hija necesita un mensaje unido de parte tuya y de su mamá, ¡no necesita dos mamás, sino un papá y una mamá! Por eso sé fiel a ti mismo y regálate lo más posible a tu hija, que ella sabrá valorarlo y agradecértelo porque un papá para una hija es y será una parte de ella misma: ¡está en tus manos que sea una parte llena de amor y luz y gratitud!

Querido papá, vas a ser su primera imagen de cómo un hombre trata a una mujer, por eso sé cariñoso con su mamá, sé respetuoso, muy romántico, agradecido y atento con ella por ser quien es y por lo que hace por tu hija y familia.

En realidad querido papá simplemente eres indispensable para ella, eso nunca lo olvides.

“No hables con tu hija sobre su cuerpo, salvo para enseñarle cómo funciona”( How to Talk to Your Daughter About Her Body )

No le digas nada si adelgaza. No le digas nada si engorda.

Si crees que tu hija tiene un cuerpo espectacular, no se lo digas. Aquí tienes algunas cosas que sí le puedes decir:

“¡Se te ve muy sana!” es una frase genial.

O también “¡Qué fuerte estás!”

“Se nota lo feliz que eres: ¡estás resplandeciente!”

O mejor todavía, hazle un cumplido sobre algo que no tenga nada que ver con su cuerpo.

Y tampoco digas nada sobre el cuerpo de otras mujeres. Nada. Ni una sola palabra, ni buena ni mala.

Enséñale a ser amable con los demás, pero también consigo misma.

Ni se te ocurra comentar cuánto odias tu cuerpo delante de tu hija ni hablar sobre tu nueva dieta. De hecho, no hagas dieta delante de ella. Compra y cocina productos saludables. Pero no digas nunca: “Voy a dejar de tomar carbohidratos durante algún tiempo”. Tu hija no debe pensar que los carbohidratos son malos porque si te avergüenzas de lo que comes acabarás avergonzándote de ti misma.

 

Anima a tu hija a correr porque así se libera estrés. Anímale a subir montañas porque no hay un sitio mejor para explorar la espiritualidad que en la cima del mundo. Anímale a hacer surf o escalada o a montar en bici de montaña si son cosas que le dan miedo porque a veces es bueno enfrentarse a los temores.

Haz todo lo posible por que le guste el fútbol o el remo o el hockey porque el deporte le ayudará a ser una mejor líder y una mujer más segura de sí misma. Explícale que, independientemente de la edad que se tenga, el trabajo en equipo es siempre necesario. Nunca le hagas practicar un deporte que no le encante.

Demuéstrale a tu hija que las mujeres no necesitan a ningún hombre para cambiar los muebles de sitio.

Enseña a tu hija a cocinar verduras.

Enseña a tu hija a hacer pasteles de chocolate con mantequilla.

Pásale la receta de tu madre del roscón de reyes. Incúlcale tu pasión por el aire libre.

Quizás tanto tú como tu hija tengáis unos muslos o un tórax anchos, y pudiera resultar fácil odiar estas partes del cuerpo. Ni se te ocurra. Dile a tu hija que con sus piernas puede correr un maratón si así lo desea, y que el tórax no es más que el armazón de unos pulmones fuertes y que si quiere, puede gritar, cantar y animar al mundo entero.

Recuérdale a tu hija que lo mejor que puede hacer con su cuerpo es usarlo como un vehículo para transportar su preciosa alma.

 

Sara Koppelkam

Mi esposa no trabaja !!!

Conversación entre un esposo (H) y un psicólogo (P):

P: ¿Qué se hace para ganarse la vida señor Rogers?

H: Yo trabajo como contador en un banco.

P: Su esposa?

H: No trabaja. Ella es un ama de casa.

P: ¿Quién hace el desayuno para su familia?

H: Mi esposa, ya que ella no trabaja

P: A qué hora por lo general se despierta su esposa?

H: Ella se despierta temprano porque tiene que organizarse antes de poder sentarse desayunar: Pone la mesa, organiza el almuerzo para los niños de la escuela, se asegura de que estén bien vestidas y peinadas, si tomaron desayunaron, si se cepillaron los dientes y se llevan todos sus útiles escolares.

P: ¿Cómo van sus hijos a la escuela?

H: Mi mujer los lleva a la escuela, ya que ella no trabaja.

P: Después de llevar a sus hijos a la escuela, que hace ella?

H: Por lo general tarda en resolver algo en la calle, como el pago de facturas o hacer una parada en el supermercado. Una vez de vuelta a casa, debe tener a tiempo el almuerzo. Sirve la mesa, ordenar la cocina y luego se encargará de lavandería y limpieza de la casa. Ya sabes, como es eso.

P: Por la noche, después de regresar a casa desde la oficina, ¿Qué haces?

H: Descanso, por supuesto. Pues estoy cansado después de trabajar todo el día en el banco.

P: ¿Qué hace tu esposa en la noche?

H: Ella hace la cena, nos sirve a mis hijos y a mí, lava los platos, ordena una vez más la casa. Después de ayuda a los niños a prepararse para dormir, dar leche caliente que les gusta beber, verifica que laven sus dientes…

 

Esta es la rutina diaria de muchas mujeres en todo el mundo, empieza por la mañana y continúa hasta altas horas de la noche … Esto se llama “no trabaja” ?!

Ser Ama de casa no tiene diplomas, pero cumplen un papel clave en la vida familiar!

Desfrute y aprecie a su esposa, madre, abuela, tía, hermana, hija… porque su sacrificio es invaluable.

Alguien le preguntó…

Usted es una mujer que trabaja o es sólo “ama de casa”??

Ella respondió:

Yo trabajo como esposa del hogar, 24 horas al día ..

Soy una madre,

soy mujer,

soy la hija,

soy el despertador,

soy el cocinero,

soy la criada,

soy el maestro,

soy el camarero,

soy la niñera,

soy enfermera,

soy un trabajador manual,

soy un agente de seguridad,

soy el consejero,

soy el edredón,

No tengo vacaciones,

Ni tengo la licencia por enfermedad.

No tengo día libre

Trabajo día y noche,

Estoy de guardia todo el tiempo,

No recibo sueldo y …

Aun así, suelo escuchar la frase:

“Pero ¿Qué haces todo el día?”

Dedicado a todas las mujeres que dan su vida por el bienestar de sus familias La mujer es como la sal:

Su presencia no se recuerda, pero su ausencia hace que todo se quede sin sabor

Leído y compartido para todas las mujeres bellas de nuestras vidas.

”No quiero que te parezcas en lo más mínimo a mí, ni siquiera en una pestaña. No eres la continuación ni de mi apellido, ni de mi a veces maligna forma de ser. No eres mi apéndice, eres más… eres única e indispensable.

No serás lo que nunca pude ser, ni te lanzaré por los senderos que yo hubiera querido recorrer.

Eres sencilla y llanamente diferente, desafiante al exponer tus puntos de vista y realmente quisiera que seas tu propia escultora, que tu cincel haga pedazos las asperezas y redondee las puntas que te afligen.

Eso solo lo puedes hacer tú, no fabriques tus cimientos y columnas sobre nadie, sé fuerte, sé digna.

Pero sobre todas las cosas del mundo, solo te pido algo: Sé todo lo que quieras ser, mientras te haga feliz: vende helados, ilusiones, compra nubes, pendientes, zarandea a la vida y no sigas a los demás, no creas en lo que te digan, solo hazlo si a ti te apetece.

Sé timón, nunca ancla, sé mar…”