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Nunca me proclame una Susanita, tal vez por eso no idealice el embarazo, ni el parto, ni la cantidad de hijos que iba a tener.

Lo único que sí sabía, es que de alguna u otra manera, yo iba a ser mamá.

Mas allá de la indescriptible experiencia de estar embarazada y dar a luz, yo quería hablar de ellos y no de mi.

Porque mamá te llaman ellos, porque a ser mamá te enseñan ellos. Porque soy de las que piensa que mamá no se nace, se hace.

Y desde el minuto uno que ponen al bebé en tus brazos, entiendes lo que tantas veces te repitieron, que no hay amor más grande que el amor a los hijos.

Ese amor que duele, que transforma, que inmortaliza. Ese amor que te hace mejor persona, que te hace más vulnerable.

No me acuerdo sí mi mamá me dio la teta o la mamadera, sí me dejaba llorar un poco, sí me daba de comer comida orgánica o fideos en paquete, pero sí me acuerdo de sus abrazos, de su atención, de su contención, de su incondicionalidad, de sus cuidados, de su confianza, de su refugio y de su calidez. Y eso quiero yo para mis hijos, no pretendo ser su persona favorita en el mundo, pero sí, que ellos sepan, que siempre serán las mías. Ellos y los hijos de mis hijos.

Yo quería, en este mundo de lazos descartables, un vínculo infinito, y eso te lo brinda un hijo, sin importar como llegue a tu vida, sí por tu vientre o por tu corazón.

Yo quería ser muchas cosas, algunas soy, otras lejos de serlas, pero la única que elegiría una y mil veces y jamás me voy a arrepentir, es la de ser mamá, porque eso era lo que yo de verdad y sin darme cuenta, más quería.

Dedicado a todas las mamás del mundo.

Querida Mamá, querido papá:

Ésta es la carta que yo quisiera poder escribirte.

En este momento estamos en una lucha; una lucha compuesta de peleas, silencios, reclamos. Yo necesito esta lucha. No te lo puedo decir porque no tengo las palabras para hacerlo y si te explicase no tendría sentido alguno. Pero necesito esta lucha, la necesito desesperadamente. Necesito odiarte ahora y necesito que tú sobrevivas a mi odio y al odio que sientes por mí. Necesito esta lucha aunque la odio a ella también. No importa de qué se trate esta lucha: mi hora de llegada, la tarea, la ropa sucia, mi cuarto desordenado, el salir, el quedarme en casa, el irme, novio, novia, no tener amigos, mis amigos que son mala influencia. No importa el tema, yo necesito luchar contigo sobre ello y necesito también luches.

Desesperadamente necesito que sostengas el otro lado de la cuerda; que la sostengas con fuerza mientras yo la latigueo del otro extremo, mientras encuentro cómo sostenerme en este nuevo mundo que siento estoy entrando. Antes yo sabía quién era, quién eras tú, quiénes éramos “nosotros”, pero ahora no lo sé. Ahora estoy buscando mis contornos y a veces la única forma de encontrarlos es provocándote. Cuando empujo todo lo que antes sabía encuentro mi contorno, y es ahí donde siento que existo y por un minuto puedo respirar. Sé que añoras el niño(a) que fui, y a veces esa añoranza es demasiado dolorosa para mí ahora.

Yo necesito esta lucha y necesito ver que no importa que tan malos o grandes sean mis sentimientos, no te van a destruir. Necesito que me ames aun en mis peores momentos, aun cuando parece que yo no te amo. Necesito que te ames y me ames por los dos ahora. Sé que es horrible que a alguien no le caigas bien y que te etiqueten del malo. Yo me siento de la misma manera por dentro, pero yo necesito que tú lo toleres y que busques la ayuda de otros adultos, porque yo no puedo ahora. Si quieres reunirte con todos tus amigos adultos y tener una reunión de “sobreviviendo mi hijo adolescente” está bien; si necesitas hablar a mis espaldas, no me importa. Sólo no me des por perdido. No te rindas en esta lucha; la necesito.

Ésta es la lucha que me enseñará que mi sombra no es más grande que mi luz. Esta lucha me enseñará que los sentimientos malos u oscuros no significan el término de una relación. Esta lucha me enseñará a escucharme, aun cuando pudiera decepcionar a los demás.

Y esta lucha en particular llegará a su fin. Como cualquier tormenta, se calmará. Y yo olvidaré y tu olvidarás. Y regresaré. Y yo necesitaré que tú tomes la cuerda de nuevo. Yo necesitaré de ti del otro lado cuando esto termine y por muchos años.

Yo sé que no hay satisfacción inherente en este trabajo tuyo de ser padre, y lo más seguro es que yo no te agradeceré por hacerlo o que recibas algún reconocimiento por mi parte. Muy por el contrario probablemente te criticaré por todo el trabajo difícil que realizas y me parecerá que nada de lo que hagas es suficiente; y aun así cuento enteramente en tu habilidad de mantener esta lucha. NO importa cuanto te discuta. NO importa cuanto te insulte. No importa qué tan silenciosa sea esta lucha.

Por favor no sueltes el otro lado de la cuerda; no dudes que estás haciendo el trabajo más importante que alguien pudiera hacer para mí en este momento.

Con amor, Tu adolescente.

Autor desconocido

Les comparto una información que me parece bastante buena y que es necesario que como padres tengamos presente todo el tiempo, esta información fue tomada de la página Pajaritos News

Deja de dejar a tus hijos con los novios que apenas conoces, deja de dejar que cada miembro de la familia los cuide porque es gratis. El abuso de menores, la violación, el secuestro, el maltrato, etcétera, es real y es una herida que nunca sanará.

 

  • Los niños no deben ir a la tienda solos.
  • Los niños no se quedan en el auto en lo que bajas rápido a comprar algo (aunque este cerquita) •Los niños no se deben acostumbrar a andar con cualquier persona.
  • Los niños no deben salir a jugar sin supervisión.
  • El hermano mayor no debe cuidar a sus hermanitos. No es su responsabilidad.
  • Los niños no deben estar en un ambiente dónde se consuma alcohol (aunque esté tranquilo) nunca.
  • Los niños no deben estar cerca de personas inestables o con malas costumbres.
  • Los niños no deben dormir en una y otra y otra casa.
  • Los niños no deben convivir con todos los amigos de papá o mamá, no es necesario; no todos son buenas personas.
  • Ellos no tienen la decisión en sus manos.
  • Ellos no saben de peligro.
  • Ellos no saben de maldad.
  • Ellos no saben de odio.
  • Ellos no saben que existen personas con malas intenciones.

~Los niños son inocentes, son ingenuos~ ¡Son Niños!~ Nuestra responsabilidad es protegerlos de todo y de todos, aunque no sean nuestros propios hijos.

Los tiempos que ahora viven los niños, nunca serán los mismos de cuando nosotros fuimos pequeños.

Cuidemos de los niños siempre!

El día que nos convertimos en padres  nos llega una responsabilidad y  una ocupación especial porque queremos que nada absolutamente nada  les suceda a nuestros hijos, esto es lo que generalmente nos ocurre a la mayoría de las personas, digamos que pasar por este momento es algo esperado, pero como saber en qué momento nuestros hijos necesitan tener padres que los ayuden a crecer sanos y seguros y no hacer de ellos hijos temerosos buscando todo el tiempo a sus padres para saber si van bien, si está correcto o si pueden o no realizar algo , por esto que les quiero comentar  la diferencia entre cuidar y proteger.

Ser papás ocupados por la educación de nuestros hijos o convertirnos  en “Papás Dron”, así  llamo a todos aquellos padres que están por encima de sus hijos todo el tiempo por el miedo a que algo les suceda (aclaro que puede ser el padre o la madre), que les suceda algo puede ser desde ensuciarse hasta que se resbalen o caigan, sin embargo a veces olvidamos que nuestros hijos son niños que necesitan vivir experiencias para aprender, es necesario estar nosotros  ahí con ellos por si nos necesitan, pero ayudarlos a sentirse  seguros para que sepan que pueden hacerlo.

Cuando nacen y son pequeños, nos necesitan todo el tiempo, cuidamos que coman a la hora y la cantidad que les corresponde, que estén limpios, que no se enfermen, cuidarlos y protegerlos es parte de nuestra responsabilidad como padres, una vez que los hijos empiezan a crecer  es importante iniciar dándoles  libertades y permitirles que ellos  vayan descubriendo de lo que son capaces de hacer sin necesidad de que nosotros estemos sobre de ellos “Papás Dron” todo el tiempo diciendo que y como hacer las cosas, “cuidado hijo no te subas a la resbaladilla porque te puedes caer” “no brinques así te puedes lastimar” “No toques la tierra te vas a enfermar” “No juegues con eso te vas a ensuciar”  todo esto provocado por nuestro  miedo a que les pueda pasar algo, este es el miedo que necesitamos superar,  el mismo que  nos impide que nuestros hijos se enfrenten a  obstáculos y retos cotidianos y poder interactuar con libertad en su ambiente.

La importancia de darles esta libertad radica en que ellos poco a poco se volverán  niños  seguros y confiados en ellos mismos lo que fortalece la autoestima, mismo que permitirá en el futuro que sean capaces de enfrentar retos e impedimentos sin miedo y anticipando lo que puede suceder, es importante que veamos esto como un área de crecimiento para ellos y no seamos fatalistas, pensemos en  dejarlos  experimentar diferentes experiencias, recuerda que nuestro trabajo como padre es estar ahí por si tu hijo te necesita y vencer tus propios miedos.

Te gustaría saber si eres un “Papá Dron”, revisa la siguiente lista para que conozcas las características

Son padres que crean una dependencia padres-hijos, cuando los hijos crecen se les dificultan las relaciones con otras personas.

Ayudan a sus hijos todo el tiempo, haciendo las labores por ellos para así evitarles problemas y de esta forma también responsabilidades, además de mandar el mensaje de “Tu no puedes por eso estoy yo contigo para hacerlo” estos padres mandan sin saberlo el mensaje de “eres inútil” en lugar de “te amo”

Cuando van a la escuela son los padres que viven en el espacio del niño, están enterados de todo lo que sucede dentro del colegio, no permiten que sus hijos resuelvan por si solos sus problemas con niños que son de su edad o con los maestros.

Se preocupan todo el tiempo por evitar que su hijo sufra cualquier fracaso o frustración, olvidando que esto permite a los niños a descubrir sus propias habilidades y fortalezas, así como aprender a superar las frustraciones sabiendo que no siempre se gana o se obtiene todo

Dejar que vivan sin responsabilidades porque “son muy pequeños”, es de lo más común, es importante ayudar a los hijos a descubrir que las cosas se ganan y que todos aportamos algo para que funcionen, esto es decir no pueden obtener todo sin haber hecho nada, pueden y deben ayudar en casa.

Recuerda que el proceso de ser padres es de toda la vida, necesitamos ayudar a nuestros hijos a que crezcan en un ambiente dónde se sientan libres y seguros a tu lado y no asfixiados, cuando crezcan y sean independientes (en todos los sentidos)

Como padres es difícil entender que algunos de nuestros actos de amor pueden hacer daño a nuestros hijos, parte de amar es ayudarlos a que desarrollen herramientas para llegar a ser independientes (económica, emocional y socialmente) de nosotros, habremos sido exitosos como padres  si nuestros hijos llegan a ser adultos balanceados, responsables, empáticos  y activos en su ambiente.

Grace González

 

 

 

 

”No quiero que te parezcas en lo más mínimo a mí, ni siquiera en una pestaña. No eres la continuación ni de mi apellido, ni de mi a veces maligna forma de ser. No eres mi apéndice, eres más… eres única e indispensable.

No serás lo que nunca pude ser, ni te lanzaré por los senderos que yo hubiera querido recorrer.

Eres sencilla y llanamente diferente, desafiante al exponer tus puntos de vista y realmente quisiera que seas tu propia escultora, que tu cincel haga pedazos las asperezas y redondee las puntas que te afligen.

Eso solo lo puedes hacer tú, no fabriques tus cimientos y columnas sobre nadie, sé fuerte, sé digna.

Pero sobre todas las cosas del mundo, solo te pido algo: Sé todo lo que quieras ser, mientras te haga feliz: vende helados, ilusiones, compra nubes, pendientes, zarandea a la vida y no sigas a los demás, no creas en lo que te digan, solo hazlo si a ti te apetece.

Sé timón, nunca ancla, sé mar…”

PAPI Y MAMI:

1.- “Mis manos son pequeñas y por eso se me cae la leche aunque no quiera…”
2.- “Mis piernas son cortas, por favor, espérame y camina más despacio, así puedo andar contigo…”
3.- “No me pegues en las manos cuando toco algo y de color brillante… Es que quiero aprender…”
4.- “Por favor, mírame cuando yo te hablo. Así sé que me estas escuchando…”
5.- “Mis sentimientos todavía son tiernos, no me regañes todo el día… Deja que me equivoque sin hacerme sentir tonto…”
6.- “No esperes que la cama que haga o el dibujo que pinto sean perfectos. Ámame por el hecho de haber tratado de hacerlo lo mejor posible…”
7.- “Recuerda que soy un niño, no un adulto pequeño… A veces no entiendo lo que me dices…”
8.- “Te quiero tanto… Por favor, Ámame por lo que soy, no por las cosas que hago…”
9.- “No me rechaces cuando estas molesto conmigo y vengo a darte un beso… Me siento solo, abandonado y con miedo…”
10.- “Cuando me gritas me asusto… Por favor explícame lo que he hecho…”
11.- “No te enfades cuando en las noches las sombran y la oscuridad me dan miedo cuando me despierto y te llamo… Tu abrazo es lo único que me devuelve la paz…”
12.- “Cuando vamos a la tienda no sueltes mi mano creo que voy a perderme y que no me encontrarás jamás…”
13.- “Me siento muy triste cuando ustedes discuten… A veces pienso que es por culpa mía y se me encoge el estómago y no sé qué hacer…”
14.- “Muchas veces veo que abrazas y acaricias a mi hermano… ¿Es que lo quieres más que a mí? Quizá ¿Porque es más lindo e inteligente?, pero yo… ¿No soy tu hijo también?…”
15.- “Me regañaste duro cuando rompí mi juguete favorito y mucho más cuando me eche a llorar. Yo estaba triste y peor que tu… No lo hice a propósito y me quede sin él…”
16.- “Te molestaste porque me ensucie jugando. Pero es que la sensación del barro en mis pies era tan rica y la tarde tan linda… Ojalá supiera lavar para lavar mi ropita…”
17.- “Hoy te sentiste mal y yo me preocupé mucho. Traté de entretenerte con mis juegos, mis cuentos, ¿qué haría yo si a ti te pasara algo?…”
18.- “Me meten miedo con el infierno y no sé lo que es… Pero pienso que debe ser algo así tan terrible como estar sin ti…”
19.- “Aunque me dejaron con los tíos y la pase bien, los extrañe mucho toda la semana. ¡Ojalá no hubiera vacaciones para los papas!”
20.- “Tengo mucha suerte! Entre todos los niños que hay en el mundo, ustedes me escogieron a mí…”

Los adultos tendemos a olvidarnos de nuestra infancia, qué sentíamos, qué nos hería, qué nos daba miedo…

Puede que escuchen este llamado a veces verbalmente y otras no, porque los niños lo piensan en silencio.

Tomado del FB  de “Pedagogía UNITEC”