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Si alguien me hubiera dicho que ibas a crecer tan rápido, tal vez hubiera aguantado mas esas noches de desvelo, en la que te abrazaba contra mi pecho para calmar tu llanto, hubiera jugado a todo lo que me pedías aunque tuviera que dejar el café de la tarde para convertirme en spiderman y luchar contra el mal en compañía de mi batman.

Si alguien me hubiera dicho que ibas a dejar de necesitarme, que ibas a aprender a comer tu solo a bañarte, a vestirte, que ya no llorarías en las noches , que te daría pena que te besara enfrente de tus amigos tal vez te hubiera abrazado más, te hubiera besado más, hubiera disfrutado esos momentos en los que aun pedías estar cerca de mí.

Hubiera dejado de regresarte a tu cama esa noches en las que aparecías a mi lado porque te daba miedo estar sin mí, hubiera dejado de escuchar que te ibas a acostumbrar a mis brazos si te cargaba mucho, hubiera seguido mas a mi corazón que a la razón, que a los consejos de los demás.

Disfrutaría mas tu increíble inocencia, la forma en que apreciabas la vida, en el que cada momento del día lo vivías al máximo, sorprendiéndote de todo lo nuevo con un brillo mágico en tus ojos, aprendería mas de ti, de tu manera de amar sin condiciones sin prejuicios ni complicaciones.

Admiraría cada día tu sonrisa, lo fácil que era demostrar tus emociones, admiraría cada día la transparencia de tu alma.

Es verdad ser madre no es fácil pero recuerda el tiempo pasa muy rápido ellos crecerán, dejaran de gritar, de correr por toda la casa, volverás a tener toda tu mañana libre para ir a esos desayunos con tus amigas sin tener que perseguir a tu hijo por todo el restaurante, dejaran de hacer berrinches…
Se irán de casa dejando un silencio total, y desearas con toda el alma regresar el tiempo en el que aun eran tus bebes.

Ahora es el momento… disfrútalo, dale tiempo al tiempo, no quieras adelantar lo que inevitablemente pasará.

“A veces no hacer nada es hacer mucho” dicho por un buen amigo Eliezer Marrero y en este punto   estoy totalmente de acuerdo, cuando uno de nuestros hijos entra en el momento de la rabieta o berrinche estamos tan preocupados por tratar de calmarlo o consolarlo que nuestra labor se convierte en algo casi imposible de lograr estamos buscando soluciones y en verdad ” A veces no hacer nada es hacer mucho”, permite que viva su berrinche, que descubra que de esa forma no consigue lo que busca, no te molestes, no lo regañes, si lo haces él tiene tu atención y descubre como hacer para obtenerla, por eso regreso a en caso de berrinche usted permita que el niño lo viva.

Sin embargo si no es berrinche y es llanto lo que escuchas  tu  labor será diferente,ya que puede estar  llorando por  dolor, tristeza y en ocasiones hasta  miedo, por lo que si ves a tu hijo llorando, primero identifica si es berrinche o no para que puedas ayudarlo.

Si tu hijo  llora sin ser un berrinche evita pedirle que deje de llorar, no minimices el motivo de su llanto, no lo ignores ni lo dejes solo, ayúdale a que exprese lo que siente, pregúntale si necesita algo o lo puedes ayudar, recuérdele que estás ahí para lo que necesite y muestra  empatía diciéndole que entiendes como se siente, trata de contenerlo con un abrazo, es importante que el pueda mostrar lo que siente sin ser criticado o juzgado,  esto le permitirá ir tomando confianza en él mismo y saber identificar sentimientos.

Grace