Respira, serás padre o madre toda la vida, enséñale las cosas importantes, las de verdad.

A saltar en los charcos, a observar a los insectos, a dar besos de pajarito y abrazos de osos. No olvides esos abrazos y no se los niegues nunca, puede que dentro de unos años esos abrazos que añoras sean los que algún día no diste.

Dile cuanto lo quieres cada vez que lo pienses, déjalo llorar, llora con él, las paredes se pueden volver a pintar, los objetos se rompen y se reemplazan continuamente, los gritos de mamá y papá duelen toda la vida, puedes lavar los platos más tarde, mientras tu limpias el crece.

El no necesita tantos juguetes, trabaja menos y quiere más y sobre todo….

Respira, serás madre toda la vida.

El solo niño una vez.

 

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